Educación por emersión

alumnos capturando con sus dispositivos el pizarrón

Mucho esfuerzo se hace en la educación para lograr un entorno que facilite a los alumnos la máxima inmersión posible en los temas que se pretende que aprendan. Las TIC’s nos han ayudado a generar entornos virtuales a través de simuladores, utilizamos aplicaciones de comunicación, de búsqueda, filtrado y procesamiento de información, contamos con instrumentos de proyección y distribución de información y resultados, y hasta hemos logrado virtualizar el aula en cierta medida.

Muy bien con lo anterior, indiscutiblemente hemos logrado un gran avance en la operación de la información y uso del conocimiento, así como en la ampliación de nuestras técnicas y metodologías orientadas a la educación. Sin embargo, con lo que no contábamos al parecer, es con algunos efectos inéditos de estas técnicas que nos obligan a reflexionar en torno a lo que la inclusión de las tecnologías de información ha provocado en nosotros.

sports Los dispositivos portátiles, como son los celulares y pads, cuentan con cámaras que son accesadas por las aplicaciones de redes sociales, correo y muchas más. Parece existir una fuerte tendencia a favorecer los medios gráficos como vehículo para guardar memorias, compartirlas, comentarlas, presumirlas, estudiarlas y todo aquello que se nos ocurra. Es agradable, no hay duda. Y si bien las imagenes son una vía de expresión y documentación muy poderosas, conllevan a un fenómeno inusual: requerimos capturar las imágenes y, para ello, poner atención en el dispositivo y mirar las escenas a través de él.  Si consideramos la facilidad para portar y utilizar estos dispositivos aunado a nuestro gusto por la expresión en nuestras redes sociales, es casi inevitable el desenlace siguiente: Cada vez pasamos más tiempo con un dispositivo que intermedia nuestra vista con el fenómeno real. El hecho es la existencia de una pantalla que interponemos intencionalmente entre nuestra visión del fenómeno y el fenómeno mismo. Y, ¿qué logramos con esto además de la evidencia de la foto o video? Distancia, separarnos del fenómeno real. De modo que vemos la realidad digitalizada y no la realidad misma. Esto nos genera una sensación singular que implica una experiencia diferente por el cambio de perspectiva. En lugar de vivir la experiencia situados en la realidad, la vivimos siconcierto3tuados frente a la realidad, con una cierta distancia de ella, como no sentirnos tan involucrados. Esto es, la experiencia ordinaria, común y considerada la usual hasta ahora, sería vivir inmersos en la realidad, sentirnos parte del mundo y del fenómeno mismo que se vive, con todos los sentidos, riesgos y bondades que el fenómeno conlleva. El aprendizaje que se obtiene por una experiencia vital así rebasa lo inteligible, pues no sólo posee aspectos identificables, medibles y racionalizables sino que posee también otros aprendizajes más corporales, emotivos y no tan identificables y racionalizables pero que completan y en ocasiones imprimen un sentido diferente a la experiencia que se ha vivido, más compleja y rica al ser introyectada por quien la vive.

Así pues, cabe preguntarse por lo que se gana y se pierde al separarnos de nuestra propia experiencia vital para filtrar la realidad directa a través de pantallas. Ganamos el registro y permanencia en medio digital del fenómeno y es desde allí que podemos recordarlo después, compartirlo y operarlo como queramos. Lo que hemos dado a cambio de eso, es la disposición a aceptar que participamos en un movimiento por el que transitamos de la vivencia de inmersión en el mundo hacia la vivencia de emersión fuera del mismo. Nos sustraemos, por así decirlo, del mundo en el que vivimos para buscar vivir en la virtualidad de los medios digitales, en una hiper-realidad. Esta emersión del mundo de lo real ofrece una cierta seguridad dada la distancia que hacemos mediar entre la pantalla y el fenómeno, como si con ello difumináramos los riesgos inherentes al fenómeno real y evitáramos el compromiso con lo real para construirnos una realidad ascéptica y pulcra, es decir, convertirnos en expectadores en lugar de actores de la realidad. O quizá deseamos intervenir lo real desde la tranquilidad de la lejanía, sin riesgos, sin mucho compromiso con nuestra propia condición de seres reales y vulnerables al entorno.

Si a todas luces nos dirigimos hacia una vivencia personal y social en la que la experiencia de una hiper-realidad construida de modo digital tenga presencia notable en nuestra vida, y si además fortalecemos esa tendencia dentro de nuestros sistemas educativos, habremos de preguntarnos al menos por el sentido que le queremos dar a nuestro ejercicio educativo.

googleglass1No es sencillo ni queda realmente claro si nos encontramos hablando de un ejercicio de inmersión más informada en lo real como se pretende lograr, por ejemplo, con los Google glass -imagen a la derecha-, en donde el presupuesto es lograr una mejor experiencia de inmersión y compromiso con lo real asistidos por información que nos pueda ser relevante y útil para solventar la situación que afrontamos o si, por el contrario, optamos por distanciarnos y generar esta suerte de ejercicio de emersión y sustraernos de lo real para no comprometernos con la situación y buscar quedar “intocados” por el fenómeno, con una experiencia más lúdica e informativa que vivencial, pero que no podamos de algún modohiperrealidad integrar como experiencia vital. Podríamos ilustrar esta situación con la imagen que presento a la izquierda.

Sobre ésto me parece que ámbitos como la psicología, la filosofía, la sociología y la educación, por lo menos -incluyendo los desarrolladores de tecnologías-, habrán de considerar las implicaciones de un movimiento vital y experiencial de esta naturaleza. Sólo a modo de preguntas detonantes cabe cuestionar lo que se gana y se pierde con desplazar la acción de tomar apuntes por la de fotografiar un pizarrón, distinguir lo que tenemos al sustituir una clase presencial con profesor y alumnos en un aula por un video temático consultable las veces que se desea y luego discutir en chat o wiki.

Ausencias o presencias, compromisos o deslindes, apegos o desapegos, experiencias vitales o virtuales, información y conocimientos entre lo real, las realidades y las hiper-realidades, inmersión o emersión, son lo que de algún modo se ponen como temas de relieve para reflexionar y detonar valoraciones relevantes en la educación.

 

NOTA: La primera imagen es dentro de un aula donde mis alumnos muy amablemente accedieron a posar de ese modo para ilustrar la noción de educación por emersión que aquí planteo.

 
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Educación por emersión por Marcel Salles Mora se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

10 comentarios en “Educación por emersión

  1. Interesantísima reflexión, Marcel. Coincido plenamente y me parece que tocas el punto medular de nuestras dudas para utilizar mediaciones digitales en los procesos educativos. Por lo menos yo aquí es donde me encuentro y me veo muy reflejada en esto que estás planteando.

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