Competencias en el manejo de información con TIC’s y trabajo colaborativo

El uso de internet a través de las TIC’s como recurso para el ejercicio docente ha puesto sobre la mesa la necesidad de revisar el modo con el que se relacionan tres grandes contextos comunes en el ámbito de la educación. Me refiero a que los profesores hemos presupuesto que los alumnos son capaces de integrar las herramientas de las TIC’s como una ayuda para su aprendizaje, pero, lo que vemos en la práctica es que existen dos problemas con ese presupuesto. El primero tiene que ver con el contexto social y el mundo del internet, y el segundo con las habilidades de los alumnos para manejar eficaz y eficientemente la información. Abordemos brevemente cada uno de estos problemas.

Internet ha sido una herramienta invaluable para la educación contemporánea al ofrecer la posibilidad de buscar información, compartir recursos y ofrecer medios y plataformas de aprendizaje. Sin embargo, se convirtió también en el escenario donde el flujo de información es tan libre -lo cual es muy positivo- que se utiliza con fines y propósitos muy variados y ello no sólo matiza el carácter de la información sino que además nos ha puesto frente al dilema de valorar apropiadamente la validez de la información, su veracidad y el grado de autoridad conferido a los conceptos y datos que contiene. Es claro que actualmente una notable proporción de la información expuesta en el siempre dinámico territorio de internet es de veracidad cuestionable y nos lleva a preguntarnos sobre un fenómeno que es fácil de observar en redes sociales como Facebook, donde encontramos personas o grupos que intencionalmente distorsionan la información, mienten en ocasiones y hasta inventan datos o esgrimen fantasías u opiniones que parecen convincentes a modo de argumentos. Ahora bien, cuando se trata de personas muy persuasivas y convincentes logran una gran aceptación y penetración en los medios hasta convertir esos datos en lo que podríamos llamar una “verdad común” por el hecho de que un grueso de la sociedad ha sido convencida de que se trata de información verdadera. Esto ha hecho que se ponga en la balanza el tema de la verdad y obliga a reflexionar en lo que algunos llaman la vivencia de la post-verdad o la enunciación de “verdades” que operan socialmente por el convencimiento de una buena parte de la sociedad y que sirven a un contexto específico pero que no necesariamente están respaldadas por hechos o por quienes tradicionalmente han sido considerados como autoridades en la materia. Bien, pues en este contexto resulta que la búsqueda e identificación de información veraz implica el dominio de algunas competencias que han de ser inducidas y que no cabe esperar que, en automático, los alumnos posean.

El segundo problema tiene que ver con la falacia del “nativo digital” que supone que los jóvenes, por el hecho de haber nacido en un mundo altamente tecnificado son capaces de operar los dispositivos de comunicación eficazmente y manejar la abundancia de información con propósito y sentido. Nuestros alumnos son en realidad huérfanos digitales en la medida de que si bien nacieron en un mundo lleno de tecnología, no contaron con la experiencia de sus antecesores ( nativos no digitales) a modo de ayuda para darle un sentido provechoso y propositivo a la información aunque sea cierto que por el hecho de haber nacido rodeados de dispositivos no poseen el miedo de andarles picoteando hasta dominar el uso de los mismos y les resulten extensiones conaturales. Es claro que, en su orfandad, pueden gozar de la habilidad técnica para manejar los dispositivos pero, resultaría demasiado esperar que poseyeran la habilidad para identificar y evaluar la veracidad de la información que reciben. Nuevamente, el problema para identificar la autoridad asociada al conocimiento.

Es por estos dos grandes problemas que ha parecido necesario centrar la mirada primero en el problema de la habilidad que deseamos incentivar cuando se incorporan las TIC’s al mundo de la educación y, luego, identificar las competencias que nos pueden ayudar a desarrollar dicha habilidad. Esta habilidad ha sido ya identificada y expresada en el artículo de The Conversation, The challenge facing libraries in an era of fake news, donde se plantea el resultado de la propuesta hecha por ‘the Association of College and Research Libraries (ACRL)’ para identificar la habilidad y que es nombrada como habilidad para descubrir reflexivamente la información o ‘Information literacy’. Esta habilidad, me parece, requiere de la estrecha relación de tres elementos que son muy específicos y necesarios cuando deseamos que nuestros alumnos produzcan conocimiento dentro de un entorno de aprendizaje colaborativo e inmersos en el mar de información. Muestro estos elementos en el siguiente esquema

Los conceptos clave son aquellos que se asumen verdaderos para el procesamiento de los datos de la información y con los que se elaboran argumentos de verdad. Se trata de los conceptos que deseamos que se apropien nuestros alumnos para que sean capaces de elaborar con ellos, explicar, y que usen como basamento de autoridad para generar sus propuestas de conocimiento dentro del marco de la verdad. Para lograr esto, se requiere de dos competencias específicas que hemos de buscar trabajar constantemente con ellos y que se sugieren en el ‘Framework for Information Literacy Appendices

  1. Identificación de las fuentes y su clasificación en primarias y secundarias. Por ejemplo, si los conceptos que se utilizan en la materia requiere ser situados en una época o en un contexto específico, se debe ser capaz de indagar en una multitud de fuentes donde el reconocimiento de autoridades en la materia se torna relevante para poder hablar de veracidad.
  2. Identificar, accesar y procesar grandes grupos de datos emitidos por asociaciones, universidades o instituciones con equipos de científicos que sean socialmente considerados como autoridad en sus respectivos campos, como es común en el caso de las ciencias.

Con el trabajo colaborativo utilizando recursos tecnológicos nos referimos no sólo al esfuerzo por facilitar el entorno técnico para que nuestros alumnos aprendan y formulen nueva información que se traduzca en conocimiento significativo sino que se adquieran las habilidades personales y de uso de tecnología que faciliten 1) la comunicación, 2) el flujo de la información y 3) su proceso para “hacer” conocimiento con los demás. Una competencia así puede formularse como

  1. Interactuar, evaluar, producir y compartir información en varios formatos y de distintos modos con los recursos tecnológicos disponibles.

Con las TIC’s se requiere no solamente que estén al alcance de la mano dentro del entorno educativo sino que además el uso de laptops, tabletas, celulares y computadoras fijas así como de aplicaciones multimedia posibiliten, en conjunto, expresar el nuevo conocimiento de un modo ordenado y claro. Finalmente se trata de incidir en el internet como fuente confiable y veraz, de compartir hallazgos de un modo en el que las personas interesadas puedan encontrar dicha información, entenderla y compartirla. Esto requiere de una competencia tal como

  1. Desarrollo multimedia, que implica diseño y producción, con la finalidad de expresar y compartir públicamente el conocimiento que se ha producido.

Me parece que trabajar sobre estas 4 competencias en cualquier asignatura a modo de ejes transversales puede contribuir a que los alumnos alcancen la habilidad de descubrir reflexivamente información. Esto lograría una serie de aprendizajes que resultan necesarios en la actualidad tanto en los ámbitos educativos de cualquier nivel como en los de formación profesional. La generación de conocimiento producido por estos ámbitos puede ser así insertada en el mar de información del internet y contribuir al conocimiento general y quizá a la “verdad común” que opera en la sociedad respecto de ciertos temas. Esto es, ayudaría a reestructurar y rescatar en cierta forma la autoridad de la verdad en el mundo de la información.

 

 

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Competencias en el manejo de información con TIC’s y trabajo colaborativo por Marcel Salles Mora se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.